EMPRENDEDORAS : «MAMMALIA» DE ROMY SCHROTH EN EL NEGOCIO DE LA PLACENTA

Placenta humana en cápsulas mediante proceso de liofilización para mejorar el equilibrio hormonal post parto, es la novedosa oferta de Romy Schroth, fundadora de Mammalia, compañía que ha creado el Instituto de Investigación en Tejidos Embrionarios con laboratorio anatomopatológico y farmacia magistral.

La placentofagia, el acto de comer la placenta humana ha pasado de ser una práctica ancestral y artesanal, ha ser procesada de forma magistral en laboratorios con tecnología que convierten a nuestro país en la única en América Latina, que encapsula la placenta mediante un proceso de liofilización para regular el equilibrio hormonal en la madres que acaba de dar a luz, y de esta manera tener una mejor recuperación tras el parto, entre otros beneficios.

La compañía que ha puesto todo su esfuerzo en ser la pionera en presentar la placenta en forma de cápsulas mediante este proceso de liofilización es Mammalia, que se fundó hace cinco años consientes de los beneficios comprobados que la placenta tiene en el proceso post parto.

“En el proceso de liofilización la placenta se congela bajo 80 grados, de este modo las hormonas y los nutriente que tiene la placenta no se desnaturaliza. Es así que se puede procesar y convertir en cápsulas. Es como si la madre estuvieras tomando su propia placenta cruda aprovechando casi el 100% de los nutrientes” explica Romy Schroth, fundadora de Mammalia.

Schroth, además añade que el contenido placentario ayudan a reacomodar los niveles hormonales de la madre, pues el proceso de gestación no debe acabar con el parto. De esta manera se evita que haya trastornos emocionales en la madre, depresión post parto y eventos fisiológicos que se traducen por ejemplo en menor producción de leche.

“la placenta tiene lactógeno placentario que ayuda a producir leche, tiene hierro que fortalecer el sistema inmune, además de las hormonas que equilibran el desbalance hormonal que produce el parto. Sin contar con los beneficios como la madre tiene una mejor y rápida recuperación de su figura física y la reintegración del útero que ha quedado laxo” explica.

CÓMO SE HACE

El proceso de liofilización de la placenta Mammalia la viene realizando hace un año. En sus inicios ofrecían solo el servicio de jugos de placenta cruda con frutas que contenía un 80% frutas y 20% de placenta. La madre tomaba el primer día el juego y luego como mantenimiento las cápsulas deshidratadas por calor, que es otro de sus procesos.

No obstante, Fabricio Monteagudo, químico farmacéutico del staff de Mammalia, explica que con las cápsulas deshidratadas por calor, se perdían muchos nutrientes de la placenta, por lo que después de una investigación y revisión de la tecnología en la industria farmacéutica decidieron usar la liofilización para hacer cápsulas mediante  la farmacia magistral que poseen.

“Mi maestría está asociada en la investigación en la variación que existe en la aplicación de liofilización sobre la concentración natural y crudo versus el producto terminado liofilizado. Mi hipótesis dice que debo estar recuperando el 95% de los beneficios de la placenta” señala Monteagudo.

En Mammalia no han dejado cabos sueltos a la hora de crear el Instituto de Investigación en Tejidos Embrionarios. Por eso han asumido la norma técnica de bioseguridad para laboratorio de industria farmacéutica y la han asumido como un estándar. Asimismo, han calificado a ISO 9001. Están inscritos como laboratorio anatomopatológico y de manera complementaria farmacia magistral ante los entes reguladores nacionales.

A la hora de llegar a un acuerdo con la madre gestante que adquiere el servicio, le solicitan previamente análisis como hemogramas completos, examen de orina y serológico, para ver si es apta para el consumo de su propia placenta.

Luego, los profesionales de Mammalia solo tienen que presentar un documento a mesa de partes del hospital o clínica donde la madre dará a luz, pues existe la norma 033 del MINSA en la que señala que la madre tiene derecho a recolectar su placenta. Se establece una comunicación formal con la parte administrativa del centro médico y se comunica al personal que atenderá el parto para permitir el acceso a la sala.

El especialista de mammalia recoge el tejido en un cooler con temperatura controlada y la lleva para que sea analizada por el patólogo que evalúa la placenta micro y macroscópicamente, luego se hace evaluación microbiológica para ver si existe una contaminación ocurrida dentro o fuera de la madre. “Nos aseguramos como llega y como sale. Si se contamina se descarta y se devuelve el dinero” señala Romy Schroth.

“Lo que han empezado a consumir su placenta han observado que estos eventos que a veces afecta a la madre que acaba de dar a luz se han reducido drásticamente, al punto que cuando hemos llevado esta plática a reuniones con el Instituto Nacional de Salud, ellos han mostrado el interés de hacer esta práctica en diversas zonas y luego habilitarla en los hospitales” subraya Fabricio Monteagudo.


“Tenemos tres paquetes diferentes: las cápsulas de placentas deshidratadas por calor cuesta 900 soles, el paquete fortalécete que son tres jugos más las cápsulas deshidratadas por calor cuestan  1.580 soles y las cápsulas por liofiliación 2.300. Queremos bajar los precios para que más personas se beneficien  de la placenta”

A la fecha, son miles las madres que han consumido su placenta gracias a Mammalia. Su fundadora Romy Schroth, al hacer una investigación de esta oferta en el mercado solo encontró que Cuba y Alemania tenían centros que procesaban la placenta para el consumo de la madre.

“En Cuba hay un Instituto de histoterapia placentaria desde hace 40 años y en Alemania también pero ellos están más avanzados, lo usan para la menopausia porque han logrado aislar muchos de sus beneficios. Nosotros estamos tratando de formar la red latinoamericana porque somos los únicos en hacer esto. En Estados Unidos se hace pero en una cocina de manera artesanal lo cual es un peligro por la contaminación que pudiese tener y las condiciones de salubridad” señala la Directora de Mammalia.

Schroth está en negociaciones con las principales aseguradoras privadas en el país para que este servicio pueda ser coberturado entre los afiliados. Por ahora se ha sorprendido por la acogida que ha tenido el consumo de placenta en el segmento C de la población, pues por el precio nunca imaginó que así fuera. “Tenemos tres paquetes diferentes: las cápsulas de placentas deshidratadas por calor cuesta 900 soles, el paquete fortalécete que son tres jugos más las cápsulas deshidratadas por calor cuestan  1.580 soles y las cápsulas por liofiliación 2.300. Queremos bajar los precios para que más personas se beneficien  de la placenta” finaliza Romy.

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