DIRECTORES: ¿POR QUÉ PREOCUPARSE POR LA INCLUSIÓN CORPORATIVA?

Las estrategias de inclusión aceleran el crecimiento del negocio y el desempeño financiero.

Una de las decisiones más importantes de los directores gira entorno a su fuerza laboral, más aún en tiempos de pandemia, en tal sentido, Sandra Cubas, managing partner en Cornerstone, indica que “la inclusión corporativa es una de las decisiones más asertivas de los altos directivos, pues repercute significativamente en el éxito de la compañía.”

Cuando las organizaciones implementan estrategias o prácticas de inclusión, aceleran el crecimiento del negocio, el desempeño financiero, aumentan la innovación, mejoran la reputación empresarial, atraen nuevos talentos, aumentan la lealtad y empoderamiento de los colaboradores e incluso, disminuyen los niveles de rotación de personal.

Prevención y acompañamiento. Ahora que vivimos la coyuntura del trabajo remoto, es recomendable implementar un código de ética digital y/o políticas y protocolos digitales, que expresen su respaldo a los trabajadores, ofreciéndoles seguridad, prevención y acompañamiento en casos de hostilidad o acoso digital provenientes de cualquier stakeholder. Con esta acción, las empresas solidifican su compromiso con sus trabajadores.

Un espacio más igualitario para la fuerza laboral femenina. En vista que la empleabilidad femenina ha sido la más afectada durante la pandemia, las compañías pueden implementar programas de inclusión femenina, no solo para puestos ejecutivos, sino también, gerenciales y directivos. Crear un comité que promueva la igualdad de trato y oportunidades, influirá positivamente en la cultura y clima organizacional, por lo que, generará equipos comprometidos y motivados. 

Bolsa laboral incluyente. Gestión del Talento tiene la capacidad de fomentar la política de diversidad e inclusión en las diversas áreas para una colaboración en equipo pacífica, transparente, respetuosa y tolerante, esto, incluye personas con discapacidad física, personas LGTBIQ+, afrodescendientes, personas indígenas descendientes, adultos mayores, mujeres y personas con VIH/SIDA. Las organizaciones del nuevo normal tienen la capacidad de ser el ejemplo, enfocándose en aquellas cualidades que realmente son esenciales en los talentos: las capacidades, las habilidades, los conocimientos y la experiencia.

“Cuando un colaborador trabaja productivamente y sin prejuicios con equipos de diversas nacionalidades, géneros, edades, creencias, etc., la organización ha implementado, exitosamente, una cultura organizacional inclusiva.”, comenta la especialista en headhunting.