OPINIÓN RSE:: RESPONSABILIDAD SOCIAL, AMBIENTAL Y EMPRESARIAL

El concepto de responsabilidad social empresarial (RSE) o corporativa (RSC) del que tanto se habla a nivel mundial no es un concepto nuevo. En las sociedades antiguas (Grecia y Roma) nacen los indicios de los principios fundamentales de la caridad y la filantropía orientando a las personas que vivían en comunidad para actuar en favor del bien social. Posteriormente y en diferentes momentos de la historia humana, filósofos y teóricos en el área de la economía o la empresarial expresaban sus diversas opiniones y cuestionaban temas relacionados al bienestar y al rol del hombre en el desarrollo de la sociedad.
POR: Pilar Sanllehí Bracesco, MSc., Gerente Corporativo, Simbiosis, Grupo Corporativo Jamming

Posteriormente la RSE significó la distribución de las utilidades que tuviera una empresa, más no la responsabilidad que pudiera tener durante el desarrollo de su negocio. Es decir, un empresario podía pagar bajos sueldos o incumplir acuerdos pero si repartía parte de sus beneficios, su empresa podía considerarse responsable. Esto contrasta con la definición moderna de RSE cuya prioridad es realizar buenas prácticas en todo el proceso productivo o de desarrollo, siendo entonces la empresa responsable tanto con sus clientes internos como con los externos, incluyendo a sus proveedores o cualquier persona que pueda verse afectada por el accionar de tal empresa. Pero todas las empresas entienden de esta manera la RSE, la mayoría acepta el concepto desde el punto de vista de la buena imagen que puede proyectar ante los posibles clientes si se le considera “socialmente responsable”.

Según Porter, M. y Kramer, M. (2002, 2006) las empresas tienen un gran dilema ante una sociedad que exige más actividades de RSE (aumentando el valor de largo plazo de una empresa) y los intereses de los inversionistas (cuyo interés es el de mayor beneficio en el corto plazo). Si los inversionistas valoran la rentabilidad de largo plazo, es más fácil que las empresas desarrollen actividades de RSE pero si valoran más la rentabilidad inmediata es más difícil, pues los recursos involucrados en acciones de RSE aparecen sólo como gastos en los estados financieros y no como inversiones posibles de activar.

Existen varias clasificaciones que pueden explicar el comportamiento de las empresas invirtiendo recursos en RSE para actividades que son económico-legales o en las de carácter estrictamente social y ético. También existen diversas teorías según el enfoque desarrollado sobre la RSE:

  • Teorías instrumentales, cuyo foco es alcanzar objetivos económicos por sobre las actividades sociales.
  • Teorías integradoras, explican el desarrollo de actividades de RSE por el deseo de integrar diversas demandas sociales, tales como cumplimiento de leyes, políticas públicas, etc. y por las cuales las empresas deben respetar las instituciones establecidas en cada sociedad.
  • Teorías de carácter político, enfoque que no requiere generar riqueza para que una empresa se considere responsable, sino que ésta se ve presionada por la sociedad a dirigir sus derechos y obligaciones o a participar directamente en asegurar la colaboración social.
  • Teorías sobre ética y moral en los negocios, ligadas al cumplimiento de derechos universales: derechos humanos, laborales, respeto por el ambiente y el desarrollo sostenible, teniendo en cuenta el progreso de generaciones presentes y futuras. Concretamente, los estudios actuales en estas teorías se basan en el desarrollo de acciones correctas en beneficio del bien común.

Lo que importa entonces no es sólo lo que las empresas hacen para la comunidad (filantropía) si no también lo que hace con la comunidad: desarrollar relaciones responsables con sus grupos de interés en cada operación de negocio que realicen. Es decir, “hacer bien su negocio”, crear valor y no sólo transferirlo. Por último,  fomentar una mayor eficiencia y mejorar los procesos productivos si quieren participar en sus mercados respectivos en el largo plazo. Negocios y sociedad deben encontrar puntos de VALOR COMPARTIDO para una relación sostenible en el tiempo.

Sin embargo, si hablamos en términos de “sostenibilidad”, no podemos dejar de incorporar un tercer componente, el ambiental para tener una visión sistémica y completa de la dependencia que tienen las empresas (y las personas) del ambiente. Sin un entorno sano que asegure la disponibilidad de los insumos o los servicios que brinda la naturaleza (agua, energía, calidad de suelo, alimentos, aire limpio, etc.) la operatividad de cualquier organización será cuestionable. La RSE se convierte entonces en RSAC, responsabilidad socio-ambiental corporativa dado que toda sociedad existe gracias al entorno que le provee de todo aquello que necesita para vivir.

En la región latinoamericana, los principales obstáculos para que las empresas se involucren en temas ambientales son la falta de recursos, falta de conocimiento y la errónea percepción de que el impacto ambiental no existe. Sin embargo, si buscamos un verdadero desarrollo sostenible estos obstáculos deberán ser superados mediante la información/educación y adoptando un estilo de pensamiento no lineal sino sistémico y estratégico que apueste por relaciones transparentes y de largo plazo.

¿Qué beneficio están obteniendo las empresas que realizan buenas prácticas socio – ambientales en toda su cadena de valor? Varios: evitan conflictos sociales, ambientales y legales, reducen costos, fidelizan a sus empleados, clientes y proveedores, generan más confianza, son más innovadoras, tienen mayor acceso a fondos eco-éticos y a primas de seguros más bajas, lideran el mercado, aseguran su rentabilidad a largo plazo y perduran en el tiempo. Cada empresa deberá tomar la decisión de qué camino tomar pero la exigencia del actual mundo globalizado demanda aquellas que han decidido tomar acción y asumir su RSAC conciliando su plan estratégico de negocio con el desarrollo integral de la comunidad y del entorno a los que pertenecen.

POR: Pilar Sanllehí Bracesco, MSc., Gerente Corporativo, Simbiosis, Grupo Corporativo Jamming