Mujeres de los líderes chinos salen de la sombra

Peng Li Yuang es la esposa del voceado como futuro presidente chino Xi Jinping.
Tradicionalmente relegadas al perfil bajo, ahora las esposas de los miembros de la cúpula asumen creciente protagonismo.

Otra mujer revolucionaria de aquellos años fue Zhuo Lin, la tercera y última esposa del líder Deng Xiaoping. En 1936 se graduó de física en la Universidad de Beijing y se convirtió en la única mujer del Departamento de Ciencias.De 1939 viajó a la antigua base revolucionario en Yan’an para unirse a los comunistas. Zhuo tenía 23 años cuando se casó con el ‘Pequeño Timonel’. Desde entonces lo acompaño toda su vida, incluso en su exilio.

En 1978 recibió el cargo de asesora de la Oficina General de la Comisión Militar Central, y hasta fue diputada.

Tras el proceso de apertura emprendido por Deng, las mujeres de los dirigentes han vuelto a sus tradicionales roles de acompañante o a presidir instituciones caritativas.

Tanto el ex presidente Jiang Zemin como el mandatario Hu Jintao tienen esposas invisibles en la política pero destacadas en sus campos.

A los 23 años, Wang Yeping se caso con Jiang. La pareja se conoció en la escuela secundaria. Wang se graduó en la Universidad de Lenguas Extranjeras de Shangái y dirigió por muchos años el Instituto de Investigación de Ingeniería Electrónica de Shangái.

Liu Yongquing es dos años mayor que Hun Jintao. Estudiaron juntos Ingeniería en la Universidad Tsinghua y se casaron en 1970. Al graduarse, Liu ingresó a trabajar al Comité de Planteamiento de la Ciudad de Beijing.

A diferencia de estas esposas modelos, Gu Kailai, segunda mujer del defenestrado político chino Bo Xilai, rompió los esquemas. La exitosa abogada y empresaria china cayó en desagracia este año- y arrastró con ella a su marido- cuando se descubrió que había asesinado a su socio británico Neil Heywood.

También ha quebrado el Peng Liyuan, segunda esposa del vicepresidente Xi Jinping. La aclamada cantante folclórica tiene el rango de mayor general del Ejército Popular de Liberación y podría convertirse en la primera dama si su marido llega a la presidencia.

Fuente: El Comercio

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