10 HEAD HUNTERS: ¿CÓMO ELEVAR MI EMPLEABILIDAD?

En el mundo de la reinserción laboral, muchos de los coordinadores de recursos humanos hacen especial hincapié en la necesidad de reforzar habilidades para crecer tanto a nivel personal como profesional y de esta manera elevar la empleabilidad en la carrera emprendida con el fin de conquistar el mercado laboral. Pero, ¿sabes cómo hacerlo? Iván Lizarzaburu, Gerente de Operaciones y Recursos Humanos de 10headhunters te ofrece un listado que te permitirá elevar tu empleabilidad y convertirte en un posible colaborador atractivo para una organización.

Autoconocimiento: En primer lugar, hemos de centrarnos en identificar nuestras potencialidades, recursos, motivaciones y limitaciones. En ese sentido debemos preguntarnos: ¿qué hacemos bien y qué necesitamos mejorar o adquirir? Ello ha de servir para la construcción de una imagen y un auto concepto positivo, que valore y confíe en las capacidades propias, explotando mejor nuestros recursos. También nos servirá para identificar áreas de crecimiento y mejora y nos permitirá focalizar los objetivos.

Motivación hacia el aprendizaje permanente: La vida va cada vez más rápido. La revolución tecnológica, los procesos y las formas de actuar cambian de manera vertiginosa. Lo que ayer era válido, hoy ya no lo es tanto. Por ello, es clave desarrollar una motivación por el aprendizaje continuo, que parta de la capacidad de saber analizar nuestros déficits o gaps formativos, aquello que nos falta o no tenemos bien desarrollado, manteniendo siempre una actitud positiva hacia el aprendizaje para mejorar nuestras competencias (técnicas y transversales). Afortunadamente hoy en día, con la cantidad de información que hay en la red estar siempre actualizado.

Flexibilidad y adaptación al cambio: La capacidad de generar estrategias para adaptarnos a los cambios, para ampliar horizontes, contemplar nuevas posibilidades, analizar cambios profesionales, entre otros, es muy importante. La incertidumbre en el mercado laboral es cada vez es mayor por lo cual debemos estar alerta y en constante adaptación. La creatividad y el probar cosas nuevas es también un elemento de suma importancia.

Iniciativa y autonomía: Hemos de ser los responsables de nuestros propios actos, actuar sin necesidad de acudir a terceros para solicitar su ayuda, o esperar a que alguien llegue para salvarnos. Tenemos que anticiparnos, poniendo sobre el tablero aquello que depende de nosotros mismos. En definitiva, “hacer que las cosas sucedan”.

Competencias digitales: El uso de herramientas digitales es clave tanto para el proceso de búsqueda en sí mismo como para aumentar la empleabilidad, ya que el número de puestos de trabajo que requieren este tipo de competencias es cada vez más elevado. Debemos acercarnos al concepto de “nativos digitales”, puesto que el futuro se ubica ahí. Nos guste o no, el entorno digital y las redes sociales han llegado para quedarse.

Planificación, organización y gestión del tiempo: El desempleo, sobre todo cuando se prolonga en el tiempo, mina nuestras capacidades de planificación y organización. Mejoramos nuestra empleabilidad cuando adquirimos marcos y herramientas para establecer prioridades, planes de acción, optimización de medios y recursos etc. Técnicas como la matriz de Eisenhower o herramientas como Google Calendar nos pueden ayudar mucho a desarrollar estos aspectos.

Capacidad para analizar el contexto laboral: Saber identificar los requerimientos del contexto laboral (puestos de trabajo, perfiles etc.), la evolución sectorial, las competencias más demandadas, necesidades etc. es esencial para desarrollar un plan y una estrategia que derive en resultados positivos. ¿Cómo está nuestro sector? ¿Qué tipo de perfiles se requieren? Para ello, es recomendable crear nuestro propio “archivo” que será el resultado de nuestras indagaciones, consultas a expertos, asistencia a charlas y eventos, entre otros.

Habilidades sociales: Como “animales sociales” que somos, nuestra empleabilidad aumenta considerablemente cuando tenemos adecuadamente desarrolladas las “habilidades sociales”. La capacidad de comunicarnos adecuadamente de manera verbal, no verbal y digitalmente, la persuasión, el liderazgo, la competencia para generar relaciones productivas de carácter profesional y personal, el cuidado de nuestra marca personal etc. son aspectos fundamentales para aumentar nuestra red de contactos y a su vez afrontar las entrevistas de trabajo de manera positiva. Al igual que otro tipo de habilidades, estas competencias pueden entrenarse y mejorarse con el paso del tiempo.

Competencia para el trabajo en equipo: Contrario a lo que podríamos pensar, si la búsqueda de empleo la hacemos en equipo y no solos las posibilidades aumentan considerablemente. Hemos de ser capaces de trabajar colaborativamente, compartiendo recursos, conocimientos y experiencias con el fin de que esos procesos se orienten hacia la consecución de objetivos comunes.