COLUMNA DE OPINIÓN: EL ROL DE LA MUJER EN EL AGRO

El Perú es un país que viene creciendo en los últimos años, su PBI se ha incrementado y parte de esto se debe al impacto de la agricultura peruana. La demanda de alimentos aumenta de manera acelerada en el país. Ello, representa una oportunidad para implementar sistemas agrícolas y alimentarios innovadores, que procuren el cuidado del medio ambiente y que sean más eficientes e incluyentes. Esto sin duda ha planteado nuevos retos en el sector privado, ya que se necesitan modelos de sustentabilidad que incluyan la equidad de género en su filosofía de trabajo.

Hoy por hoy las mujeres del campo peruano desempeñan un papel fundamental en el desarrollo sostenible en el mundo. Cumplen un rol esencial en la generación de riqueza, en la disminución de las inequidades sociales y en la protección del medio ambiente y de los recursos que garantizan la supervivencia del planeta. El rendimiento financiero sustentable está directamente relacionado con una fuerza de trabajo incluyente. Mujeres y hombres con diferentes potenciales, visiones del mundo y fortalezas, son el sustento de un crecimiento financiero y operativo estable.

Sin embargo, a pesar de encontrarnos en pleno siglo XXI, las mujeres continúan luchando para equiparar sus derechos con los de los hombres, y el Perú no es una excepción. Es importante acortar la brecha laboral entre géneros, para así lograr un país más equitativo y justo, que avance con mayor rapidez hacia el desarrollo igualitario de la población peruana.

PepsiCo es una de las empresas de consumo masivo que apunta a tomar una posición de mayor relevancia dentro de la agroindustria peruana, no solamente porque gran parte de nuestro portafolio de alimentos se produce con materias primas provenientes del campo, sino porque el desarrollo de las zonas rurales y sus comunidades es una prioridad. Para alcanzar este progreso, procuramos aportar con proyectos que impulsen el desarrollo social y económico de la región, incluyendo la equidad de género como una de nuestras prioridades.

En PepsiCo por ejemplo, contamos con una colaboradora llamada Diana Chávez en nuestro equipo de Agro Perú; ella se encarga de liderar el programa de abastecimiento de maíz y el de almacenamiento de papa y está en la compañía desde hace 8 años. Es un ejemplo de cómo el rol de la mujer va tomando nuevos retos en el agro y ella considera su trabajo como: “una oportunidad de desarrollar proyectos para mitigar el hambre y trabajar para la mejora de vida de la sociedad”. Asimismo, tenemos una relación desde hace muchos años con Doris Badajos, quien trabaja junto a su esposo Benjamín Pelayo como socios estratégicos en el abasto de tubérculos; Doris se encarga del control de los inventarios y fiscaliza al personal de su producción. Así, queda demostrado que la mujer le da un equilibro fundamental al trabajo en el campo.

Es más que evidente, que en PepsiCo le damos importancia a la equidad de género y al empoderamiento de las mujeres en las comunidades a nivel global. Esto se debe a que en el núcleo de nuestra compañía se encuentra Desempeño con Propósito, convicción fundamental de que el éxito de la compañía está intrínsecamente vinculado a la sustentabilidad del mundo que nos rodea. En PepsiCo creemos que mejorar continuamente los productos que vendemos, operar de modo responsable para proteger el planeta y empoderar a las personas de todo el mundo es lo que nos permite llevar adelante una compañía mundial exitosa que crea valor a largo plazo para clientes, consumidores y para la sociedad.

Por ello, continuaremos apostando por iniciativas que tengan un impacto en la diversidad e inclusión, y que impulsen la equidad de género en el agro peruano, en nuestro equipo humano y en las comunidades en las estamos presentes.

Por: Mónica Contreras E. – Gerente General Territorio Andino PepsiCo Alimentos