La VIE EST BELLE L’ÉCLAT, una nueva historia de felicidad

Ha sido un trabajo emocionante para Dominique Ropion y Anne Flipo, los dos grandes perfumistas responsables de la composición inicial. En repetidas ocasiones ellos han asumido -con inventiva y elegancia- el desafío de explorar cada faceta de este sentimiento tan intenso y complejo.
Hace dos años, Lancôme les pidió que interpretaran, en un perfume, la idea de la felicidad que se irradia de uno mismo hacia otros, como un destello de luz reflejada al infinito. Les tomó dos años crear un nuevo Eau de Parfum, La vie belle l’Éclat, que expresa cómo la felicidad se magnifica cuanto más se comparte. La fragancia revela notas de salida frescas sobre una base suave, bañada en la radiante frescura de la flor de azahar. La flor está en el corazón de esta historia particular, que evoca a La vie est belle, y sin embargo, es totalmente nueva.

La vie est belle L’Éclat Eau de Parfum sorprende con su frescura floral – cítrica, gourmand y ¡adictiva! Su composición irresistiblemente cálida revela las múltiples facetas de la flor de azahar, esa flor icónica de climas soleados que delicadamente despierta los sentidos con su maravillosa y generosa frescura. “La flor de azahar es uno de mis ingredientes favoritos porque sus facetas son inagotables”, admite Anne Flipo. “Parecía la elección obvia para La vie est belle L’Éclat – explorando su mezcla de facetas luminosas, frescas, brillantes y sensuales para expresar
la feminidad optimista de La vie est belle”.
Es así como el Absoluto de Flor de Azahar es el fundamento brillante de este perfume. Elevado con las esencias de la rosa y del jazmín, se convierte en un bouquet floral estimulante. Iluminado por la frescura de la sofisticada bergamota y la acidez de la mandarina, también se magnifica por un acorde de freesia con delicados acentos de pétalos.

Para expresar la idea de la felicidad que se irradia, magnificada, Catherine Krunas se planteó la idea de diseñar “la sonrisa de cristal ” con una infinidad de facetas: “Atrevida en su precisión y sensualidad, el diseño de La Vie est belle se define por sus curvas, el volumen de la sonrisa, y por mantener su elegancia a medida que evoluciona ”, dice la diseñadora.
“Quería cortar el cristal para ampliar su volumen de una manera obvia, creando un efecto óptico y un juego de perspectiva (…). El gesto estético se multiplica aquí, y se traduce en un deslumbrante volumen de luz.” Diseñada por los maestros vidrieros de la Maison Pochet, esta nueva botella, al igual que el diseño original, requirió una increíble habilidad técnica e innumerables intentos antes de poder reproducir la forma en los bocetos del diseñador con líneas limpias y modernas. Cada uno de los 221 pernos que adornan la botella tiene cinco facetas, con los ángulos afilados a
mano cuando los moldes fueron creados, para que de esta forma cada uno de ellos cobrara vida atrayendo la luz. La sonrisa de cristal se transforma así en un caleidoscopio brillante, multiplicando cada rayo de luz para reflejarlo al infinito.

El fotógrafo Josh Ollins capturó a Julia Roberts sentada en medio de una multitud, dominando a los demás e irradiando una presencia más solar y luminosa que nunca. Alexandre Vauthier diseñó de nuevo su vestido, una creación brillante adornada con una infinidad de cristales.

Hoy en día, a 80 años, la marca está presente en 130 países, con 20.000 asesores de belleza transmitiendo el mensaje de la excelencia francesa con excelentes servicios y productos icónicos (Trésor, La vie est belle, L’Absolu Rouge, Rouge in Love, Advanced Génifique, Visionnaire, Teint Miracle, etc.).
Lancôme afirma que la felicidad es la belleza más atractiva y ofrece a cada mujer la posibilidad de mejorar su belleza y feminidad, sea cual sea su edad y color de piel, ofreciéndole lo mejor de la ciencia con grandes innovaciones. Sus embajadoras representan el principio de la casa francesa, desde Isabella Rossellini hasta Julia Roberts, Kate Winslet,
Penélope Cruz, Lily Collins, Daria Werbowy hasta Lupita Nyong ́o, Alma Jodorowsky y Taylor Hill, cada una juega un papel activo en su época y expresa una belleza particular que las hace especiales y únicas.
Lancôme es la imagen de una mujer radiante y cautivante. Día tras día, nuestra ambición es que cada mujer que viene a Lancôme para ser más bella, se vaya más feliz.