TELETRABAJO: ¿QUÉ SE DEBE TOMAR EN CUENTA PARA SU EJECUCIÓN?

El teletrabajo es una tendencia que se viene popularizando a nivel global, ya que se considera que su aplicación contribuye a la productividad de los trabajadores y empresas. Sin embargo, ¿cuáles son los efectos que una medida de este tipo podría traer en la organización y en los empleados?

Una tendencia inevitable en las relaciones laborales es que el trabajo será mucho más flexible debido al mejor aprovechamiento de las tecnologías de la información. Sin embargo, esta situación tiene dos implicaciones, de acuerdo con el profesor Luigi Stirpe de la Universidad Carlos III de Madrid, España.

La primera es asegurarles a las personas la viabilidad y condiciones de esta flexibilidad. En muchos casos la planificación y organización del trabajo deberá reestructurarse para que las tareas puedan realizarse con mayor autonomía. La segunda es que estas prácticas pueden tener impactos negativos sobre los trabajadores, pues el mayor nivel de conectividad propicia que se esté disponible las 24 horas del día.

Utilizar prácticas que mejoren las habilidades, la motivación y las oportunidades de participación de los empleados marca la diferencia para que las organizaciones logren sus objetivos.

“Un elemento que contribuye a ello es que el nivel de agradecimiento que tiene un trabajador cuando adquiere está condición, se convierte en un mayor esfuerzo de cumplimiento inmediato, generando en muchas ocasiones un mayor estrés para la persona”, asegura el investigador. “Esto también puede tener un impacto negativo sobre la conciliación del trabajo con la vida familiar, es decir, precisamente sobre aquel elemento que las prácticas de trabajo flexible deberían mejorar”.

Una dificultad que se encuentra en el teletrabajo es la falta de control sobre el desarrollo de las actividades laborales, pues no existe la posibilidad de supervisar directamente.  En este aspecto la confianza en el trabajador es importante, pues si no existe ella no es posible implementarla en las organizaciones, “por lo que es crucial que la cultura organizacional de la empresa se sustente en tener confianza en y entre los colaboradores”, afirma el profesor Stirpe.

Investigar e implementar

En cualquier aspecto que se considere ejecutar en una organización, como el teletrabajo, resultará importante la investigación en recursos humanos, la cual pone énfasis en las acciones que se implementan y el impacto que tienen. Una línea de investigación central es la referida a la evaluación de los llamados Sistemas de Trabajo de Alto Rendimiento, que sugiere que las empresas que invierten en habilidades, motivación y oportunidades de participación para los trabajadores tienen mejores indicadores de rendimiento.

La conclusión esencial de esa investigación -señala el profesor Luigi Stirpe- es que la dirección de recursos humanos tiene un impacto importante sobre el desempeño de las organizaciones. En este sentido, utilizar prácticas que mejoren las habilidades, la motivación y las oportunidades de participación de los empleados marca la diferencia para que las organizaciones logren sus objetivos.

“Ello porque las empresas que implementan estas prácticas tienen menor rotación de personal, menor ausentismo, mejor productividad de los trabajadores y de la calidad de la producción entre otras variables relevantes en el desarrollo de la empresa, si bien la magnitud de estos efectos puede variar de contexto a contexto”, enfatizó el experto.

Los estudios en esta área lo que hacen es acumular un conjunto de conocimientos que expliquen el comportamiento de las variables críticas de forma que, luego del análisis realizado, se pueden lograr buenas prácticas de gestión. “Lo que sí es importante es comprender que si gestionamos bien a las personas, es improbable no obtener buenos resultados”, reafirma el especialista.