SEIS RECOMENDACIONES PARA UNA MEJOR SALUD DEL ADULTO MAYOR

Vivimos un periodo de revaloración de la adultez. Los avances sociales y médicos nos permiten ahora ofrecer por un lado más años a la vida, pero en especial, más vida para esos años.

En el Perú, hemos definido al adulto mayor como las personas de 60 años a más. Quienes se van aproximando o ya están en dicha etapa se sienten tan activos y vigorosos como antes y, en la gran mayoría de casos, hasta mejor; con más experiencia, con tranquilidad, de mejor ánimo, y hasta quizá con algunos dolorcitos que les recuerdan que están vivos.

Este 26 es el Día del Adulto Mayor y el Dr. Pedro Mendoza, Director de la Escuela de Medicina Humana de la Norbert Wiener, nos comparte algunas reflexiones para lograr que nuestros mayores, tengan una buena calidad de vida:

Arquitectura amigable: Es real que a mayor edad la necesidad de elementos de apoyo se incrementa. Entonces, debemos pensar todos los espacios físicos de manera amigable: Manubrios en duchas y baños, mini-ascensores o rampas para el acceso y desplazamiento interno en edificios, pasillos despejados y de ancho adecuado, mesas en restaurantes en las cuales quepan cómodamente nuestros mayores en sus medios de desplazamiento autónomos; entre otros.

Espacios de encuentro: Hay universidades que ya han implementado iniciativas como la “Universidad de la Experiencia”, es decir, programas diseñados para que nuestros mayores reflexionen y compartan sus conocimientos, contribuyendo además a la formación de las nuevas generaciones y beneficiándose de una actividad intelectual activa.

Ejercicio físico regular: Esto implica acumular 150 minutos a la semana, orientados a mejorar el equilibrio y tonificar los músculos. Las investigaciones han demostrado que basta con sesiones de más de 10 minutos, para ir sumando a nuestra cuenta de actividad saludable.

Ejercicio mental regular: Tres sesiones por semana de ejercicios de lectura y escritura, de una hora de duración, mejoran de manera significativa la memoria y la atención de las personas, y son de utilidad tanto de manera preventiva como parte del tratamiento de los problemas que se van presentando con la edad en estas áreas.

Cultivar afectos: Numerosos estudios demuestran que en el largo plazo, las personas que tienen una amplia red de contactos sociales (amistades duraderas, lazos familiares, participación activa clubes o asociaciones), muestran mejores niveles de salud mental y física, y resisten mejor episodios adversos.

Alimentación sana: El intestino requiere más que antes de ayuda: La fibra en la dieta es absolutamente fundamental. Puede ser el salvado de trigo o de avena, y muchas frutas y verduras. Algunas pueden caer mal, como las coles, o las manzanas, quizá, pero hay muchas alternativas. Una buena alimentación es lo más importante.