Pilar Sordo y sus consejos para lidiar con los conflictos de la adolescencia

La psicóloga confiesa que no existen temas tabú para conversar en familia. La confianza es primordial.

Ser padre no es cosa fácil y, sin duda, una de las etapas más álgidas en este largo camino es la adolescencia.  Cambios, conflictos, problemas de autoridad y ansias de libertad son algunos de los condimentos de esta sazonada edad. Aunque no hay una receta, la psicóloga Pilar Sordo da algunos consejos para superar con hidalguía situaciones comunes pero difíciles.

Hablar sin tabúes

Seguramente quienes son padres se han preguntado más de una vez: ¿Cuándo será el momento para hablarle de sexo? ¿Debo hacerlo yo o solo su madre? ¿Por dónde empiezo?

La especialista sostiene que hablar de sexualidad es como tocar cualquier otro tema. No necesita buscar espacios ni momentos específicos. Tómelo con naturalidad y obvie los anuncios serios. Aproveche el desayuno, el almuerzo o cualquier otro momento en familia y pregúntele sobre sus afectos, el chico o chica que le gusta en la escuela y de esta forma el adolescente podrá responder a sus inquietudes.

Tanto papás como mamás pueden conversar con sus hijos  todo tipo de cosas, sin importar el género. “Conozco padres que son mejores que las madres al momento de hablar de sexo con sus hijas. Ellos son más claros, más precisos y objetivos. Por lo tanto, creo que cuando hay una buena relación afectiva entre el papá y la hija se puede conversar con naturalidad”, precisa Sordo.

Mil disculpas 

¿Pero qué sucede si no se ha logrado afianzar la confianza con los hijos? Ofrezca disculpas por su ausencia y recupere espacios. Vuelva a sentarse a la mesa, apague los celulares, juegue naipes o reúnase en la sala para que todos los miembros de la familia cuenten sus vivencias en el día y así establecer una relación.

“Si a los 5 años su pequeño no le confía una mala calificación, no va a tener confianza para decir, a los 7, que es víctima de  ‘bullying’ y mucho menos para confesarle, a los 15, que le invitaron droga”, dice la especialista. Romper el hielo le servirá para ahondar en problemas juveniles como el  alcoholismo o las drogas. Tome algún caso que aparece en los medios o en su entorno cercano para iniciar la conversación y así evitar los excesos.

Explique que la venta de alcohol a menores está prohibida y que usted no está dispuesto a fomentar un acto ilícito. Si lo cree conveniente, permítale probar algún trago en una actividad social pero enfatizando que no se requiere beber para pasarla bien.

Si a pesar de sus consejos el menor se pasa de copas, indague sobre las razones de su comportamiento y establezca medidas disciplinarias. Es  recomendable sancionarlos prohibiendo sus salidas hasta que le demuestren que usted puede confiar en ellos.

Esto puede ser producto de la famosa presión social. Según Sordo, la clave para que no se sientan obligados por sus pares a hacer algo es tener una buena autoestima. Enséñeles a quererse y respetarse. La incorporación de la ternura y la firmeza es la clave para una relación positiva con sus hijos. Entienda que ellos tienen que partir y ha de prepararlos para ese momento.

PILAR SORDO EN LIMA
La psicóloga chilena ofrecerá su nueva conferencia “No quiero crecer” el 23, 24 y 25 de noviembre en el Centro de Convenciones del hotel María Angola. En Arequipa estará el 27 y 28.

Los límites de la amistad entre padres e hijos

Todo padre se pregunta cómo ser amigo de sus hijos y al mismo tiempo tener autoridad. Según la psicóloga Pilar Sordo, esto es imposible de lograr, sobre todo en la etapa de la adolescencia, porque la amistad implica, más que confianza, cierta complicidad.

Los amigos tapan errores, hacen travesuras y viven aventuras jocosas según la edad. A lo largo de la vida el joven tendrá muchos amigos, pero padres solo dos.

Juego de roles 

Los padres deben tener muy claro que su función principal es educar y esto implica establecer reglas. Aunque algunas veces se con viertan en “los malos de la película”, tendrán que aprender a vivir con eso. “La autoridad no tiene que ver con autoritarismo, ni con violencia ni agresión, sino con establecer reglas claras y límites definidos”, sostiene Sordo.

Para cumplir esta función adecuadamente es indispensable ser determinante. No negocie horarios ni permisos, no vacile ni cambie de opinión sobre sus decisiones porque inmediatamente caerá en la manipulación. Si su hijo sabe que su negativa puede significar que sí, usted habrá perdido la batalla.

Tener la habitación ordenada, ayudar en la cocina, cumplir con los deberes de la escuela y visitar a los abuelos son responsabilidades de los más chicos. En la medida en que se comporten mejor podrán tener más espacios de libertad. No hay que gritar y mucho menos golpear, porque con esto solo demuestra que ha perdido el control con sus hijos.

PROBLEMA DE FALDAS

Si su pequeña salió con una falda muy corta, pregúntese quién le dio el dinero para comprarla. Muchas veces los padres se quejan de comportamientos que ellos mismos permiten.

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